028-El Pastor Sabio

Había una vez un pastor
cuya fama se había extendido a lo largo y ancho debido a las sabias respuestas
que siempre tenía para todas las preguntas. El rey del país oyó acerca de su
sabiduría, pero no lo creía, y mandó a que le llevaran al muchacho. Entonces
le dijo:
-"Si tú puedes darme
la respuesta a tres preguntas que te haré, yo te trataré como mi hijo, y
habitarás conmigo en el palacio real."-
-"¿Y cuáles son
esas tres preguntas?"- dijo el joven.
El rey respondió:
-"La primera es: ¿Cuántas
gotas de agua hay en el océano?"-
El pastor contestó:
-"Su Alteza, si logra
poner represas en todos los ríos, de modo que ni una sola gota de agua de ellos
entre al mar hasta que yo haya terminado de contarlas, podré entonces decirle
cuántas gotas hay en el océano."-
El rey dijo:
-"La siguiente
pregunta es: ¿Cuántas estrellas hay en el cielo?"-
El muchacho dijo:
-"Denme una hoja
grande de papel."-
Y enseguida, con una
pluma, hizo tantísimos puntos finos que difícilmente podían distinguirse, y
era realmente imposible el poder contarlos. Todo aquel que los miraba, los perdía
de vista. Entonces dijo el pastor:
-"Hay tantas
estrellas en el cielo como puntos en este papel. Simplemente cuéntenlos."-
Pero nadie logró hacerlo.
El rey de nuevo dijo:
-"La tercera pregunta
es: ¿Cuántos segundos de tiempo hay en la eternidad?"-
Entonces respondió el
joven:
-"En la Baja
Pomerania está la Montaña de Diamante, que tiene cuatro mil metros de alto,
tres mil metros de ancho, y tres mil metros de largo, y cada cien años un
pajarito viene y afila su pico en él, y cuando toda la montaña se haya
desgastado por eso, entonces habrá pasado el primer segundo de la
eternidad."-
El rey dijo:
-"Has contestado las
tres preguntas como un hombre sabio, y habitarás con nosotros en mi palacio, y
te trataré como mi propio hijo."-
Enseñanza:
La sabiduría se basa en
la correcta observación.

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