034-El Campesino y el Diablo 
Había una vez un muy
afamado y astuto campesino, cuyos trucos eran muy comentados. La mejor historia
es, sin embargo, cómo negoció con el Diablo e hizo que éste quedara como un
tonto.
Estaba un día el
campesino trabajando en su terreno, y como la penumbra ya caía, se alistaba
para regresar a su casa, cuando de pronto vio un montón de carbones encendidos
en medio del campo, y cuando se acercó, lleno de asombro vio a un pequeño
diablillo sentado sobre los carbones encendidos.
-"¡De veras que estás
sentado sobre un gran tesoro!"- dijo el campesino.
-"Sí, es
cierto"- contestó el Diablo, -"!sobre un tesoro que contiene más oro
y plata que lo que jamás verás en tu vida!"-
-"El tesoro está en
mi propiedad y me pertenece."- replicó el campesino.
-"Y seguirá siendo
tuyo"- contestó el Diablo, -"si por dos años consecutivos me das la
mitad de lo que el campo produce, porque tengo un gran antojo de los productos
de la tierra."-
El campesino aceptó el
trato, y le dijo:
-"Eso sí, sin
embargo, para que no haya discusiones sobre la repartición, todo lo que se
produzca sobre la tierra será tuyo, y todo lo que se produzca bajo la tierra,
será mío."-
El Diablo quedó
satisfecho con eso, y el campesino sembró nabos.

Cuando llegó el tiempo de
la recolecta, el Diablo se presentó a tomar su parte de la producción, pero no
encontró mas que amarillentas y marchitas hojas, mientras que el campesino,
lleno de satisfacción, escarbaba y guardaba sus nabos.
-"Por esta vez
has obtenido lo mejor de la cosecha"- dijo el Diablo, -"pero no será
así la próxima vez. Lo que se produzca sobre la tierra será tuyo, y lo se que
produzca bajo tierra, será mío."-
-"Estoy de
acuerdo."- dijo el campesino.
Cuando llegó el tiempo de
la siembra, no sembró de nuevo nabos, sino trigo. El trigo nació, creció y
los granos maduraron y el campesino recogió todas las espigas que había en el
campo.
Al llegar el Diablo, no
encontró nada sino únicamente los rastrojos, y furibundo se lanzó dentro de
una hendidura en las rocas.
-"Esa es la forma de
engañar al Diablo."- dijo el campesino, y se fue a su casa llevándose
todo su tesoro.
Enseñanza:
Planificar con el adecuado
conocimiento, definitivamente lleva al éxito.

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