056-La Novia Clara y La Oscura
Una mujer estaba con su
hija y su hijastra cortando el forraje en un terreno, cuando el Señor Dios se
les acercó en la forma de un hombre pobre, y les preguntó,
-"¿Cuál es el
camino hacia el pueblo?"-
- "Si usted quiere
saber,"- dijo groseramente la madre, -"búsquelo usted mismo."-
Y la hija añadió,
-"Si usted teme no
encontrarlo, busque un guía que lo lleve."-
Pero la hijastra dijo,
-"Pobre hombre, yo lo
llevaré, venga conmigo."-
Entonces Dios se molestó
con la madre y su hija, y les volvió la espalda, y pidió que su piel se les
pusiera tan oscura como la noche, y además que tomaran una horrible apariencia.
Con respecto a la hijastra, sin embargo, Dios fue cortés y siguió con ella, y
cuando estaban cerca del pueblo, ofreció una bendición para ella diciendo,
-"Elige tres cosas
para ti, y te las concederé."-
Entonces dijo la
doncella,
-"Me gustaría ser
tan hermosa y clara como el sol y agradable como el día."-
y al instante ella
quedó hermosa y clara como el sol y agradable como el día.
-"Luego me gustaría
tener un monedero de dinero que nunca se quede vacío."-
Y el Señor se lo
concedió también, y además le dijo,
-"No olvides lo que
es el mejor deseo de todos."-
Y dijo ella,
-"Para mi tercer
deseo, quiero que después de mi muerte, habite en el reino eterno del
Cielo."-
Esto también le fue
concedido, y luego el Señor Dios se retiró. Cuando la madrastra vino a la casa
con su hija, y vieron que ellas dos ahora estaban tan oscuras como la
noche y con sus apariencias muy feas, pero que la hijastra tenía radiante
claridad y hermosura, la maldad aumentó todavía más en sus corazones, y no
pensaron en nada más, sino en como podrían ellas hacerle algún daño.
La hijastra, sin embargo,
tenía un hermano llamado Reginer, a quien ella quería mucho, y ella le contó
todo lo que había pasado. Un día, Reginer le dijo,
-"Querida hermana,
haré un retrato tuyo, para poder tenerte continuamente antes mis ojos, ya que
mi fraternal amor por ti es tan grande, que me gustaría siempre poder
mirarte."-
Ella contestó,
-"Pero te pido por
favor, que no dejes a nadie ver el cuadro."-
Entonces él pintó a su
hermana y colgó el cuadro en su cuarto. Él, moraba en el palacio del
Rey, ya que era su cochero.
Cada día
él se quedaba un rato de pie frente al cuadro, y agradecía a Dios por la
felicidad de tener una tan querida hermana. Ahora resulta que el rey, a quien él
servía, acababa de perder a su esposa, quien había sido tan hermosa que no podía
encontrarse a nadie que pudiera compararse con ella, y por este motivo el rey
estaba con una profunda pena. Los asistentes de la corte, sin embargo,
comentaban que el cochero se paraba diariamente frente a este cuadro
hermoso, y como eso los ponía celosos, le informaron al rey.
Entonces el rey ordenó
que le trajeran el cuadro, y cuando él vio lo parecida que era a su finada
esposa en todo sentido, salvo que era todavía más hermosa, cayó mortalmente
enamorado de ella. Él hizo que el cochero fuera traído a su presencia, y
le preguntó a quién representaba el retrato.
El cochero dijo que era su
hermana, y entonces el rey resolvió que no tomaría a nadie, sino a esta
muchacha, como su esposa, y le dio al cochero un carro y caballos y ropas espléndidas
de tela de oro, y lo envió adelante para que trajera a su novia elegida.
Cuándo Reginer llegó en
esa diligencia, su hermana se alegró, pero la doncella oscura estaba celosa de
la fortuna de su hermanastra, y se puso enojada sin control alguno, y le dijo a
su madre,
-"¿De que sirven
todas tus artes para nosotras ahora, si no puedes conseguir ni siquiera un golpe
de suerte para mí?"-
-"Tranquila,"-
dijo la madre, -"pronto te daré algo."-
Y por sus artes de brujería,
ella entorpeció los ojos del cochero dejándolo medio ciego, y a la doncella
blanca le obstaculizó los oídos, de modo que quedara medio sorda.
Entonces entraron en el
carro, primero la novia blanca en su indumentaria real noble, y luego la
madrastra con su hija, y Reginer sentado al frente listo para conducir.
Después de recorrer
el camino durante algún tiempo, el cochero gritó,
"Cúbrete bien, mi hermana querida,
Que la lluvia no te moje,
Que el viento no te cargue de polvo,
Pues debes estar agraciada y hermosa
Cuando te presentes ante el rey. "

La novia preguntó,
-"¿Qué dice mi
querido hermano?"-
-"Ah,"- dijo la
anciana, -"él dice que debes quitarte tu vestido de oro y darlo a tu
hermana." Entonces ella se lo quitó, y lo puso sobre la doncella oscura,
quien a cambio le dio su lamentable vestido gris.
Siguieron adelante, y un corto tiempo después, el hermano otra vez gritó,
"Cúbrete bien, mi
hermana querida,
Que la lluvia no te moje,
Que el viento no te cargue de polvo,
Pues debes estar agraciada y hermosa
Cuando te presentes ante el rey. "
La novia preguntó,
-"¿Qué dice mi
querido hermano?"-
-"Ah,"- dijo la
anciana, -"él dice que debes de quitarte la capucha de oro y darla a tu
hermana."-
Entonces ella se
quitó la capucha y la puso sobre su hermana, y se sentó con su cabeza
descubierta. Y siguieron aún más lejos. Al ratito, el hermano una vez más
gritó,
"Cúbrete bien, mi
hermana querida,
Que la lluvia no te moje,
Que el viento no te cargue de polvo,
Pues debes estar agraciada y hermosa
Cuando te presentes ante el rey. "
La novia preguntó,
-"¿Qué dice mi
querido hermano?"-
-"Ah,"- dijo la
anciana, -"él dice que debes de mirar hacia afuera del carro."-
Ellos estaban, en
ese momento, sobre un puente, que cruzaba aguas profundas. Cuando la novia se
levantó de su asiento y se inclinó para mirar, madre e hija la empujaron, haciéndola
caer en medio del agua.
Al mismo momento en que la
novia se hundía, un pato blanco como la nieve emergió de las brillantes aguas,
y nadó río abajo. El hermano no había observado nada de aquello, y condujo el
carro hasta llegar a la corte. Entonces él llevó a la doncella oscura al rey
creyendo realmente que era su hermana, porque sus ojos estaban débiles,
y lo deslumbraba el brillar del oro del traje. Cuando el rey vio la fealdad
ilimitada de su supuesta novia, se enojó muchísimo, y ordenó que el cochero
fuera lanzado en un hoyo que estaba rodeado de víboras y nidos de serpientes.
La vieja bruja, sin
embargo, sabía tan bien como adular al Rey y engañar a sus ojos con sus artes,
que él las dejó quedarse, a ella y a su hija, hasta que ésta le pareciera
completamente soportable, y él realmente se casó con ella.
Una tarde, cuando la novia
oscura estaba sentada junto al rey, un pato blanco vino nadando por el canal
hasta la cocina, y dijo al muchacho a cargo de la cocina,
-"Joven, por favor
enciende un fuego, para que pueda calentar mis plumas."-
El muchacho de la cocina
lo hizo, y encendió un fuego en el hogar. Entonces vino el pato y se sentó allí
cerca, se sacudió y alisó sus plumas finamente. Mientras el pato estaba
sentado y disfrutando del momento, preguntó al muchacho,
-"¿Qué hace mi
hermano Reginer?"-
El muchacho de la cocina
contestó,
-"Él está
encarcelado en un hoyo que está rodeado de víboras y serpientes."-
Entonces ella preguntó,
-"¿Qué hace la
bruja oscura en la casa?"-
El muchacho contestó,
-"Ella es amada por
el Rey y está feliz."
"¡Que Dios se apiade
de él!"- dijo el pato, y salió nadando por el fregadero.
A la segunda y tercera
noche vino de nuevo el pato e hizo las mismas preguntas. Entonces el muchacho de
la cocina ya no pudo soportar más aquello y fue donde el rey a contarle lo
sucedido. El Rey, sin embargo, quiso verlo por él mismo, y a la siguiente tarde
fue a la cocina, y cuando el pato sacó su cabeza por el fregadero, él tomó su
espada y le cortó su cuello, y de repente el pato se transformó en la doncella
más hermosa nunca vista antes, exactamente como se veía en la pintura que su
hermano había hecho de ella. El Rey se llenó de alegría, y como estaba
de pie completamente mojada, él hizo que le fuera traída indumentaria espléndida
y que fuera vestida con ella.
Entonces la joven contó cómo
había sido engañada con astucia y falsedad, y por fin lanzada abajo al agua al
pasar por el puente.
Su primera petición al
rey fue que deberían sacar a su hermano del hoyo rodeado de serpientes, y
cuando el rey hubo realizado esta petición, él entró en la cámara donde
estaba la vieja bruja y le preguntó a la bruja,
-"¿Qué se merece
quién hace esto y aquello?"- relatando los hechos sucedidos.
Ella tan ciega en su
mente, y la crueldad tan enraizada en su corazón, que no era consciente de nada
dijo,
-"Esa persona merece
ser desnudada completamente, y puesta en un barril con clavos, y que un caballo
sea enjaezado al barril, y el caballo enviado a correr por todo el mundo."-
Ese castigo pudo haberles
sido hecho a ella y a su hija oscura. Pero no teniendo el rey tanta crueldad, en
su lugar le fue dada una bebida para que olvidara sus malas artes, y fue
expulsada para siempre del reino y a tener que trabajar muy duramente para
ganarse su vida en adelante.
El Rey se casó con la
novia clara y hermosa, y recompensó a su hermano fiel, y lo hizo un hombre rico
y distinguido.
Enseñanza:
La bondad y la caridad con
el necesitado, son siempre agradables al Creador, y tarde o temprano rinden sus
buenos frutos.

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